1. Hacer ejercicio

El ejercicio regular fomenta una mejor circulación sanguínea en las piernas, lo que ayuda a impulsar la sangre que se ha acumulado en las venas. El ejercicio también ayuda a bajar la presión arterial de una persona, que es otro factor que contribuye a la formación de venas varicosas.

Los ejercicios de bajo impacto ayudan a que los músculos de la pantorrilla funcionen sin un esfuerzo excesivo. Los ejercicios efectivos y de bajo impacto incluyen:

2. Medias de compresión

Puedes obtener medias de compresión en la mayoría de las farmacias y pueden ayudar a aplicar presión en las piernas. Esto ayuda a los músculos y las venas a mover la sangre hacia el corazón.

Un estudio de 2018 encontró que las personas que usaron medias de compresión hasta la rodilla con una presión de 18 a 21 mmHg durante una semana, reportaron una reducción del dolor asociado con las várices.

3. Extractos de plantas

Un estudio de revisión de 2006 sugiere que el extracto de castaño de indias, Aesculus hippocastanum L., puede ayudar a reducir el dolor, la pesadez y la picazón en las piernas en personas con insuficiencia venosa crónica, que es una de las principales causas de las várices.

Un estudio de revisión de 2010 informa que el extracto de pino marino, Pinus maritima, y el extracto de ruscus, Ruscus aculeatus, pueden reducir la hinchazón de las piernas, o edema, que a menudo se asocia con las várices.

Los extractos de plantas y los aceites esenciales deben diluirse en aceites base antes de ser aplicados tópicamente, o pueden ser utilizados en un difusor para la aromaterapia.

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